Si bien hace unos días, Repsol y Cepsa nos sorprendía con la
noticia de las gasolineras low cost y nosotros nos hicimos eco rápidamente de
ello en nuestro blog (Lee "A por la conquista del low cost"),
recientemente nos sorprendió otra noticia… y es que no es oro todo lo que
reluce.
La Secretaría General de
Consumo de la Junta de Andalucía anunció que las gasolineras low cost o
gasolineras fantasma cuenten con al menos un empleado, pues deben atender aquellas
personas que por circunstancias especiales no puedan repostar por ellas sola,
como por ejemplo, discapacitados, y además, debe posibilitarse la famosa “prueba
de la probeta”, es decir, la comprobación del nivel de combustible obligatorio
que deberá ser realizado por un empleado.
Por tanto, vemos como el
entorno, y en especial, el marco legal, afecta de lleno a las grandes y
pequeñas empresas, poniendo obstáculos que deben sortear a la hora de lanzar
nuevos proyectos.
En resumen, tanto Cepsa como Repsol tendrán que prever soluciones para este nuevo requisito, pues, de lo contrario, el nuevo formato de estaciones de servicios sería completamente inviable.

No hay comentarios:
Publicar un comentario