viernes, 9 de mayo de 2014

La campaña de fidelización del cliente que no querrás para tu empresa

En nuestras primeras entradas en el blog (y avisamos que a esto ya le va quedando poco) hablábamos de la fidelización del cliente en el sector de las gasolineras, el cual se hacía principalmente a través de las “tarjetas de puntos”. Cada cadena de gasolineras tiene la suya propia, que acumulando puntos a través del repostaje en gasolina o compras en las estaciones de servicios, los clientes podrán canjearlos por unos centimillos de menos en la próxima factura, en algún que otra tostadora o una gorra de Ferrari en el mejor de los casos.

Pero ¿qué harías si con tan sólo 999 puntos acumulados durante un mes te regalan un Kindle? (sí, el famoso e-reader de Amazon). Antes de contestar, debes tener en cuenta que una chocolatina de 1,20€ supone 100 puntos directos.


Pues como para todos los alemanes que pudieron aprovecharse de esta promoción gracias a las estaciones Shell, la respuesta era comprar diez Kit-Kat.


Sin embargo, a la hora de canjear los puntos, la página de Shell se colapsó, los Kindle estaban reducidos a 10.000 unidades y pronto se encendió la mecha en las redes sociales… Twitter y Facebook se infectaron de comentarios acerca del engaño, clientes que aseguraban que no volverían a repostar en sus estaciones, en definitiva, una acción de marketing que ha conseguido el efecto contrario.


miércoles, 7 de mayo de 2014

Una piedra en el camino

Si bien hace unos días, Repsol y Cepsa nos sorprendía con la noticia de las gasolineras low cost y nosotros nos hicimos eco rápidamente de ello en nuestro blog (Lee "A por la conquista del low cost"), recientemente nos sorprendió otra noticia… y es que no es oro todo lo que reluce.

La Secretaría General de Consumo de la Junta de Andalucía anunció que las gasolineras low cost o gasolineras fantasma cuenten con al menos un empleado, pues deben atender aquellas personas que por circunstancias especiales no puedan repostar por ellas sola, como por ejemplo, discapacitados, y además, debe posibilitarse la famosa “prueba de la probeta”, es decir, la comprobación del nivel de combustible obligatorio que deberá ser realizado por un empleado.


Por tanto, vemos como el entorno, y en especial, el marco legal, afecta de lleno a las grandes y pequeñas empresas, poniendo obstáculos que deben sortear a la hora de lanzar nuevos proyectos.

En resumen, tanto Cepsa como Repsol tendrán que prever soluciones para este nuevo requisito, pues, de lo contrario, el nuevo formato de estaciones de servicios sería completamente inviable. 

lunes, 5 de mayo de 2014

De Ministro de Industria a Repsol

El actual ministro de Industria, Energía y Turismo español, José Manuel Soria, trabajará para Repsol cuando deje su cartera ministerial, según una 'porra' abierta realizada en las redes sociales por la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME). Esta campaña estuvo abierta durante un mes con el hashtag #AlaPorraSoria y tenían como objetivo denunciar “las puertas giratorias entre política y compañías eléctricas”. Este concepto, usado para denunciar la incorporación de ex políticos a los consejos de administración de estas grandes compañías, sugiere delitos como el tráfico de influencias o, incluso, la prevaricación.

Ya conocemos varios casos de políticos que al abandonar su cargo en el Gobierno han pasado a formar parte de una compañía eléctrica. Nos encontramos, por ejemplo, con Ángel Acebes (ex ministro del Interior y ex secretario general del PP), como miembro del consejo de administración de Iberdrola; José María Aznar (ex presidente del Gobierno), asesor externo de Endesa, y;  Felipe González (ex presidente del Gobierno), como miembro de Gas Natural Fenosa. (¡Qué casualidad, oye!).



Para muchos es importante denunciar esta situación ya que esta conexión entre políticos y eléctricas puede influir en las decisiones que se tomen como, por ejemplo, la subida de la luz, acción que provocó quejas de innumerables ciudadanos, quienes señalaron como causa de la misma precisamente esta conexión comentada anteriormente. 

sábado, 3 de mayo de 2014

Marketing social

El marketing es una disciplina que ya excede el ámbito comercial, puesto que resulta útil también para detectar y satisfacer necesidades de tipo social o humanitarias. Estas acciones permiten que el público asocie a las empresas que las llevan a cabo (y a sus marcas) con organizaciones preocupadas por la sociedad,  cuyas conductas favorecerán a la promoción de una idea o una práctica social.



Vamos a utilizar la definición de marketing social de Alan Andreasen para la mejor comprensión de este concepto: “El Marketing social es la aplicación de las técnicas del marketing comercial para el análisis, planteamiento, ejecución y evaluación de programas diseñados para influir en el comportamiento voluntario de la audiencia objetivo en orden a mejorar su bienestar personal y el de su sociedad".



Para mejorar el bienestar de los discapacitados y el de la sociedad, Repsol da empleo a personas minusválidas en sus estaciones de servicio, y además se asegura de que sus gasolineras tengan accesibilidad global. Esta acción, además de favorecer la promoción de la idea de integración de los discapacitados, mejora la imagen de la empresa de cara a la sociedad en general. 

martes, 29 de abril de 2014

El diseño y la gasolina no están reñidos

No es difícil imaginar una estación de servicio sucia, con olor a gasolina, surtidores antiguos y llenos de grasa, mangueras que dan un poco de grima sujetar y por supuesto aquellos dependientes detrás de un cristal a los que no les han enseñado cómo sonreír…
  
Repsol ha buscado y ha sabido encontrar una imagen de calidad, consiguiendo que sus clientes piensen en una de sus gasolineras como un sitio limpio, moderno y agradable, reforzando su imagen y a la vez la confianza de los consumidores en sus estaciones de servicio, llegando al concepto de calidad en su máxima expresión.


Para ello, la red de gasolineras española mejor valorada ha tenido que confiar el diseño de sus estaciones al arquitecto inglés Norman Foster, premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2009, quien diseñó un nuevo concepto de gasolineras con el objetivo de conseguir una imagen moderna y renovada, reflejando la identidad de la marca Repsol los colores rojo, naranja y blanco. Según el proyecto de Norman Foster, buscaban materiales asequibles, fáciles de transportar y montar, asegurando unos estándares de calidad propios para la marca. Se inspiró en “paraguas” con diferentes alturas  y colores, distribuidas de forma que se evitara la entrada de sol y de agua de lluvia.





A diferencia de que podemos pensar, existen más gasolineras alrededor del mundo que también buscan una imagen diferente. Podéis ver más ejemplos pinchando aquí

domingo, 27 de abril de 2014

Algo más que gasolina

A finales del mes de abril conocimos la noticia de que la Fundación Repsol tiene previsto otorgar 15 becas, el curso próximo, a 15 estudiantes de formación profesional de Cartagena (Murcia), con el fin de fomentar estos estudios entre los jóvenes de la ciudad murciana. Las ayudas, impulsadas por la refinería que la petrolera tiene en el Valle de Escombreras, tendrán una cuantía de 500 a 1500 euros, en función del ciclo que se estudie. Además, los dos alumnos más destacados recibirán una ayuda adicional de 300 euros.


Para poder optar a estas becas los alumnos interesados deben estar empadronados en los municipios de Cartagena o La Unión, haber superado satisfactoriamente le curso anterior, no haber repetido y matricularse en el curso completo. El plazo para presentar solicitud finalizará el próximo 20 de agosto.
Además, entre otros, la fundación lleva a cabo un nuevo proyecto volver a oír para volver a vivir en Marruecos, un proyecto solidario desarrollado con Gaes solidaria y RPM Events.
Gracias a la existencia de esta fundación podemos observar que Repsol va más allá de una simple petrolera, comprometiéndose a la realización de una gran cantidad de proyectos sociales.



miércoles, 23 de abril de 2014

A por la conquista del low cost

No es raro escuchar a alguien quejarse por el precio de la gasolina, conocer a alguien que reposta de 5 en 5 euros, o aquel que tiene un app en el móvil que le informa a tiempo real de cuál es la gasolinera más barata en un radio de 10 km. Después de la entrada de gasolineras de “marca blanca” como la de Carrefour o Alcampo con grandes descuentos por compras en sus supermercados y precios bajos, las grandes gasolineras han ido perdiendo cuota de mercado progresivamente.


A través del periódico el Mundo conocimos hace unos días la noticia: las dos mayores petroleras españolas, Cepsa y Repsol han lanzado recientemente una línea de gasolineras low cost, a través de Red Ahorro y Campsa Express. Lo que se lleva es el low cost, y es que en inglés todo suena mejor, pero no deja de ser una línea de bajo coste que las empresas utilizan como estrategia para ofrecer precios más baratos.

Las gasolineras low price se caracterizan por autoservicio o “self service”, la forma de pago habitual son lectores de tarjeta de crédito instalados en el mismo surtidor; los carburantes son de gama básica y sin aditivos; y no disponen de tienda, aparcamiento ni servicio de lavado.



Hasta aquí todo bien, pero como es lógico, las dos petrolíferas temían el “efecto canibalización”. Por ello, Repsol se ha esforzado en separar ambas marcas, y así lo han afirmado: “El sector camina hacia un modelo dual en el que convivan grandes gasolineras y puntos de suministro básicos. Hay clientes para todo, y como empresa líder no podemos renunciar a ningún tipo de suministro sin renunciar al valor de nuestra marca”.